Sociedad Conservacionista Audubon de Venezuela

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Reportes de viaje

 

Pasillaneando con Audubon en Hato Piñero

Escrito por Eduardo López

 

Fotografías de Eduardo López y Lucrecia Díaz Capriles

Hacia el mediodía del 14 de agosto de 2009 comenzó a llegar al famoso Hato Piñero nuestro grupo de pajareros de Audubon coordinado por Marina Lovera. Las colas y los huecos hicieron el viaje un poco más largo y pesado que lo esperado, pero una vez que se sale de la carretera nacional a la altura de un pueblito llamado Barbasco y se llega al Hato Piñero la atmósfera comienza a ponerse mucho más liviana.

 

Por fin ve uno a mano izquierda el anuncio que hay junto a la escuela ubicada a las afueras del pueblo de Barbasco. ¡Pero aún faltan 22 Km por recorrer! (Foto de Eduardo López).

Por fin ve uno a mano izquierda el anuncio que hay junto a la escuela ubicada a las afueras del pueblo de Barbasco. ¡Pero aún faltan 22 Km por recorrer! (Foto de Eduardo López).

El portón de acceso al Hato Piñero deja entender que al traspasarlo entrará uno a otra dimensión (Foto de Eduardo López).

El portón de acceso al Hato Piñero deja entender que al traspasarlo entrará uno a otra dimensión (Foto de Eduardo López).

Lo primero que uno encuentra es una hermosa planicie bordeada por una fila de cerros al fondo que forman parte del Macizo del Baúl, que es un afloramiento de poca altura del Escudo Guayanés. Estos cerros están constituidos principalmente por granito muy antiguo, de finales de la Era Paleozóica (Foto de Eduardo López).

Lo primero que uno encuentra es una hermosa planicie bordeada por una fila de cerros al fondo que forman parte del Macizo del Baúl, que es un afloramiento de poca altura del Escudo Guayanés. Estos cerros están constituidos principalmente por granito muy antiguo, de finales de la Era Paleozóica (Foto de Eduardo López).

Estas edificaciones corresponden a la Posada, que cuenta con varias habitaciones con nombres de animales típicos del Llano, como Yaguar, Gabán, Paují, Danta, Guacamaya y Potú o Nictibio (Foto de Eduardo López).

Estas edificaciones corresponden a la Posada, que cuenta con varias habitaciones con nombres de animales típicos del Llano, como Yaguar, Gabán, Paují, Danta, Guacamaya y Potú o Nictibio (Foto de Eduardo López).

 

Agradable bienvenida

Puede ser que al pasar el portón principal la bienvenida ornitológica nos la de un bonito y nada arisco Gavilán pitavenado, muy común allí, en tanto que al llegar a las muy cómodas instalaciones de la Posada es seguro que nos recibirá un grupo de Chiriguares casi domésticos y, con suerte, un Tarotaro o un Paují de copete.

El Gavilán pita venado (Buteogallus meridionalis) es un habitante muy común de Piñero, y en general de las sabanas (de allí su nombre «Savannah» en inglés), de modo que generalmente es el primer y el último gavilán que uno logra avistar. El de la foto es un juvenil (Foto de Eduardo López).

El Gavilán pita venado (Buteogallus meridionalis) es un habitante muy común de Piñero, y en general de las sabanas (de allí su nombre «Savannah» en inglés), de modo que generalmente es el primer y el último gavilán que uno logra avistar. El de la foto es un juvenil (Foto de Eduardo López).

Este es un Chiriguare (Milvago chimachima) de los varios que hay alrededor de la Posada con conducta propia de animales semi domésticos (Foto de Lucrecia Díaz Capriles).

Este es un Chiriguare (Milvago chimachima) de los varios que hay alrededor de la Posada con conducta propia de animales semi domésticos (Foto de Lucrecia Díaz Capriles).

El Tarotaro (Cercibis oxycerca) es una especialidad llanera que a veces merodea por la Casa Grande o Principal, como lo hacía el de la foto. Su nombre es una onomatopeya de su canto (Foto de Eduardo López).

El Tarotaro (Cercibis oxycerca) es una especialidad llanera que a veces merodea por la Casa Grande o Principal, como lo hacía el de la foto. Su nombre es una onomatopeya de su canto (Foto de Eduardo López).

Macho de Paují de copete (Crax daubentoni) que se reconoce por la carúncula amarilla en el pico, ausente en la hembra (Foto de Eduardo López).

Macho de Paují de copete (Crax daubentoni) que se reconoce por la carúncula amarilla en el pico, ausente en la hembra (Foto de Eduardo López).

 

Paseos y trayectos

El programa comprende cuatro paseos, dos vespertinos el viernes y el sábado desde las 4:00 p.m. y dos matutinos el sábado y el domingo a partir de las 6:00 a.m. Dado el gran tamaño del Hato Piñero sólo se recorren algunos de los 200 y más kilómetros de carreteras con que cuenta, utilizando para ello unos cómodos camiones descubiertos tipo safari que permiten una visibilidad de 360 grados a la redonda. Sin embargo, es notable la variedad de ambientes naturales bucólicos y de fauna silvestre que en los recorridos se nos ofrecen para deleite de nuestros sentidos y disfrute de nuestra mente.

 

De la Galería de Bambú a Charco Azul>

Uno de los trayectos se inicia a poca distancia de la posada, atravesando una hermosa Galería de bambú sembrada, según me dijera Jesús Dittmar, por José Gertrudis Gamarra, el decano de los baquianos de Piñero, la cual desemboca en las instalaciones de la Estación biológica y el Herbario y de allí en adelante nos pasea por ambientes de llamuras y humedales ricos en fauna y flora. Se destacan entre los ejemplares vistos ese infatigable cantante llamado Perdigón, siempre notorio, las Guacamayas bandera, fáciles de ubicar en esta época porque frecuentan mucho los mangos para comer su fruta, los Carpinteros reales pico amarillo y barbirrayado, la hermosa y atrevida Tigana y los Garzones soldado, sobre todo si, en este último caso, se tiene la suerte —como nos tocó a nosotros— de verlos en sus espectaculares nidos.

Esta extensa galería sembrada por José Gertrudis Gamarra está formada por bambúes que producen un sonido peculiar al chocar entre ellos al impulso de la brisa (Foto de Eduardo López).

Esta extensa galería sembrada por José Gertrudis Gamarra está formada por bambúes que producen un sonido peculiar al chocar entre ellos al impulso de la brisa (Foto de Eduardo López).

Este alegre Perdigón (Sturnella magna paralios) fue la primera ave que encontramos en nuestra salida inicial de la tarde del viernes (Foto de Lucrecia Días Capriles).

Este alegre Perdigón (Sturnella magna paralios) fue la primera ave que encontramos en nuestra salida inicial de la tarde del viernes (Foto de Lucrecia Días Capriles).

Fue un espectáculo poder disfrutar de la Guacamaya bandera (Ara macao) en todo su esplendor silvestre. Estas tres formaban parte de un grupo mayor que comía mangos (Foto de Lucrecia Días Capriles).

Fue un espectáculo poder disfrutar de la Guacamaya bandera (Ara macao) en todo su esplendor silvestre. Estas tres formaban parte de un grupo mayor que comía mangos (Foto de Lucrecia Días Capriles).

Cerca del atardecer todos disfrutamos mucho del espectáculo representado por la pareja de Garzones soldados en su nido que se puede apreciar en la próxima foto (Foto de Eduardo López).

Cerca del atardecer todos disfrutamos mucho del espectáculo representado por la pareja de Garzones soldados en su nido que se puede apreciar en la próxima foto (Foto de Eduardo López).

El Garzón soldado (Jabiru Mycteria) anidando fue el bonito colofón de nuestro primer paseo por Hato Piñero (Foto de Eduardo López).

El Garzón soldado (Jabiru Mycteria) anidando fue el bonito colofón de nuestro primer paseo por Hato Piñero (Foto de Eduardo López).

Otra especialidad frecuente en esta ruta es el Turpial, ave emblemática nacional que, dado que en el Llano no suele construir nidos sino utilizar los de otras especies, puede que se lo halle en uno de Guaitíes, como pasó con nosotros (para saber más sobre el Turpial pueden ir a esta dirección: http://www.audubonvenezuela.org/blog/?p=270&cat=11 ). Había asimismo Martines pescadores grandes, matraqueros y pequeños dedicados a la pesca, lo mismo que Cardenales bandera alemana, Ave precisamente del mes de agosto de 2009 en el sitio de Audubon en Internet (pueden ver el texto y las fotos respectivas aquí: http://www.audubonvenezuela.org/blog/?p=422&cat=11  ). También encontramos Gavilanes colorados y tejés, las inconfundibles Chenchenas, el Mono capuchino y el Araguato, los Arrendajos anidando en grupo, los Garrapateros hervidores y el muy sonoro Carrao, entre muchos otros. También se ve en esta época el migratorio Espiguero Bigotudo.

Ya avanzada la tarde lo llevan a uno mucho más lejos, a un mirador abierto sobre la sabana en Charco Azul, nombre de una de las áreas habitadas, llamadas fundos o fundaciones, que hay en Piñero, donde se puede disfrutar de los espectaculares atardeceres llaneros, pudiendo verse al regreso en actividad a los animales nocturnos, tales como Aguaitacaminos, Nictibios, Búhos y Lechuzas, Zorros, Conejos y una que otra serpiente.

La subespecie llanera del Turpial (Icterus icterus icterus), ave emblemática nacional de Venezuela, prefiere ocupar los nidos de otras especies en lugar de construir los suyos, tal como nos mostraba el de la foto mientras nos ofrecía su melodioso canto (Foto de Eduardo López).

La subespecie llanera del Turpial (Icterus icterus icterus), ave emblemática nacional de Venezuela, prefiere ocupar los nidos de otras especies en lugar de construir los suyos, tal como nos mostraba el de la foto mientras nos ofrecía su melodioso canto (Foto de Eduardo López).

La inconfundible  Chenchena (Opisthocomus hoazin) es una de las especialidades llaneras que se deja ver con relativa facilidad (Foto de Eduardo López).

La inconfundible Chenchena (Opisthocomus hoazin) es una de las especialidades llaneras que se deja ver con relativa facilidad (Foto de Eduardo López).

El Mono capuchino (Cebus nigrivittatus) es una de las especies de primates más comunes en Venezuela (Foto de Eduardo López).

El Mono capuchino (Cebus nigrivittatus) es una de las especies de primates más comunes en Venezuela (Foto de Eduardo López).

El Carrao (Aramus guarauna) es un ave muy común en el Llano y otras regiones de Venezuela que suele pasar las noches emitiendo sus ruidosos llamados que suenan como ¡carraaaao! (Foto de Lucrecia Díaz Capriles).

El Carrao (Aramus guarauna) es un ave muy común en el Llano y otras regiones de Venezuela que suele pasar las noches emitiendo sus ruidosos llamados que suenan como ¡carraaaao! (Foto de Lucrecia Díaz Capriles).

En una agradable pausa pudimos disfrutar del maravilloso atardecer llanero. La foto fue tomada a las 6:36 p.m. (Foto de Eduardo López)

En una agradable pausa pudimos disfrutar del maravilloso atardecer llanero. La foto fue tomada a las 6:36 p.m. (Foto de Eduardo López)

 

El Banco y Laguna Los Cerritos

Un segundo trayecto nos llevó al sitio llamado El Banco, en el cual hay varias lagunas naturales y artificiales, incluidos en este último caso los «préstamos», pozos formados en sitios donde ha habido excavaciones, generalmente para obtener arena para las construcciones. Entre las aves, mamíferos y reptiles que se pueden observar destacan, como es obvio, los asiduos a tales lagunas y pozos, como lo son las Babas y Chigüires, las garzas, en particular la hermosa Garza silbadora muy escasa en otras partes pero muy común por estos rumbos, la Garza morena, la Garcita reznera cabalgando sobre los Búfalos que crían en Piñero y la Garza blanca real, el migratorio Playero solitario, la Tortuga de agua llamada Galápago por los llaneros y los Patos, en especial el Yaguaso cariblanco y el Güirirí.

Esta Garza morena (Ardea cocoi) hizo una gran exhibición ante los Chigüires (Hydrochoeris capybara) (Foto de Eduardo López).

Esta Garza morena (Ardea cocoi) hizo una gran exhibición ante los Chigüires (Hydrochoeris capybara) (Foto de Eduardo López).

Sin duda la Garza silbadora (Syrigma silbatrix) fue la más atractiva de las que encontramos en Hato Piñero (Foto de Lucrecia Díaz Capriles).

Sin duda la Garza silbadora (Syrigma silbatrix) fue la más atractiva de las que encontramos en Hato Piñero (Foto de Lucrecia Díaz Capriles).

La Garcita reznera (Bubulcus ibis) es asidua de los lomos del ganado, en este caso unos búfalos de muy buen porte. Reznera viene de “rez”, equivalente a garrapata, artrópodo que constituye uno de sus alimentos preferidos (Foto de Lucrecia Díaz Capriles).

La Garcita reznera (Bubulcus ibis) es asidua de los lomos del ganado, en este caso unos búfalos de muy buen porte. Reznera viene de “rez”, equivalente a garrapata, artrópodo que constituye uno de sus alimentos preferidos (Foto de Lucrecia Díaz Capriles).

La más típica de las tortugas de agua del Llano es el llamado Galápago llanero o Tortuga de río sabanera (Podocnemis vogli) (Foto de Eduardo López).

La más típica de las tortugas de agua del Llano es el llamado Galápago llanero o Tortuga de río sabanera (Podocnemis vogli) (Foto de Eduardo López).

Las especies de patos que vimos con más frecuencia fueron el Yaguaso cariblanco (Dendrocygna viudata), a la izquierda, y el Güirirí (Dendrocygna autumnalis) con su inconfundible pico rosado. También se avistó Pato real (Cairina moschata) (Foto de Eduardo López).

Las especies de patos que vimos con más frecuencia fueron el Yaguaso cariblanco (Dendrocygna viudata), a la izquierda, y el Güirirí (Dendrocygna autumnalis) con su inconfundible pico rosado. También se avistó Pato real (Cairina moschata) (Foto de Eduardo López).

Mención especial requiere el Aruco, un impresionante pariente cercano de los patos que mide casi un metro desde la punta del pico hasta la de su gran cola, avistado por nuestro excelente guía, de nombre Andrés Adames. Le habíamos dicho que esta especie sería el Ave del mes de setiembre de 2009 en el sitio de Audubon en Internet y que nos interesaba mucho que lo encontrásemos para fotografiarlo. Se veía un ejemplar perchado sobre un gran árbol a unos setenta metros de la carretera. Le pregunté a Andrés si podíamos acercarnos procurando mantener el sol detrás de nosotros y asintió de buen grado. Lo hicimos con prudencia, atravesando terrenos parcialmente anegados, tomándole varias secuencias de fotos cada vez más cercanas hasta que el Aruco decidió, como esperábamos, que ya era suficiente y con la misma echó a volar con gran donaire (el texto del Ave del mes de setiembre y las fotos pueden verlas aquí: http://www.audubonvenezuela.org/blog/?p=623&cat=11 ).

Entre las especies no tan acuáticas cabe mencionar ante todo a los Venados caramerudos o de cola blanca, que son muy numerosos en el Hato gracias a la ausencia de cacería, un grupo de los cuales incluso duerme frente a la Posada, lugar donde se deben sentir muy seguros. Entre las aves destacan el muy activo Tordo pechirrojo, primo cercano del Perdigón de un color rojo encendido por delante. También había dos Halcones primitos somnolientos que sólo despertaron cuando estuvimos muy cerca. Otra especie que llama mucho la atención de los observadores de aves, cual es el Nictibio grande, estaba perchado en un árbol no muy grande muy a la vista, aceptando sin problemas nuestra presencia allí.

En este trayecto se encuentra también la Laguna Los Cerritos donde disfrutamos desde relativamente corta distancia, entre otras especialidades llaneras, de una parejita de Atrapamoscas duende anidando y de otra de Tautacos alimentándose.

Difícilmente podrán ver en otro lugar tantos venados silvestres tan cerca de ustedes. El de la foto es el Venado caramerudo o de cola blanca (Odocoileus virginianus) (Foto de Eduardo López).

Difícilmente podrán ver en otro lugar tantos venados silvestres tan cerca de ustedes. El de la foto es el Venado caramerudo o de cola blanca (Odocoileus virginianus) (Foto de Eduardo López).

Este Tordo pechirrojo (Sturnella militaris) finalmente se dignó a dejarse fotografiar sobre un botalón (Foto de Eduardo López).

Este Tordo pechirrojo (Sturnella militaris) finalmente se dignó a dejarse fotografiar sobre un botalón (Foto de Eduardo López).

Nuestro grupo se quedó embelezado con la serena presencia del Nictibio que aparece en la foto siguiente (Foto de Eduardo López).

Nuestro grupo se quedó embelezado con la serena presencia del Nictibio que aparece en la foto siguiente (Foto de Eduardo López).

Este es el Nictibio grande (Nyctibius grandis) que nos posó, ave que a pesar de su apariencia extraña es totalmente inofensiva para el hombre. Es muy colaborador con los observadores de aves ya que es muy fiel a su percha diurna, lo cual facilita su localización, y permanece allí totalmente inmóvil a pesar de la presencia humana a su alrededor, facilitando así la observación y la toma de fotos (Foto fr Lucrecia Díaz Capriles).

Este es el Nictibio grande (Nyctibius grandis) que nos posó, ave que a pesar de su apariencia extraña es totalmente inofensiva para el hombre. Es muy colaborador con los observadores de aves ya que es muy fiel a su percha diurna, lo cual facilita su localización, y permanece allí totalmente inmóvil a pesar de la presencia humana a su alrededor, facilitando así la observación y la toma de fotos (Foto de Lucrecia Díaz Capriles).

El Tautaco (Theristicus caudatus), cuyo nombre imita su canto, sólo se encuentra en zonas de baja altitud, de modo que el Llano es uno de sus hábitats predilectos (Foto de Eduardo López).

El Tautaco (Theristicus caudatus), cuyo nombre imita su canto, sólo se encuentra en zonas de baja altitud, de modo que el Llano es uno de sus hábitats predilectos (Foto de Eduardo López).

 

Laguna Grande

Estos últimos también estaban presentes en el tercer trayecto que hicimos, efectuado en la jornada matutina del domingo, el cual va desde la Posada hasta Laguna Grande. De entrada uno se topa con unas reses que llaman la atención por sus altos cachos, los cuales identifican al ganado criollo, raza descendiente del que trajeron los europeo muy adaptada al difícil medio llanero. Al poco rato nos percatamos que la deserción de las aves, tan abundantes en los días previos, era tan notoria que parecía que se hubieran tomado para ellas el día de descanso ordenado por Dios a los humanos en las Sagradas Escrituras. Sin embargo, el ambiente plácido y el paisaje resplandeciente que uno disfruta en ese paraje tan especial de Laguna Grande es tan reconfortante que hace olvidar cualquier cuita.

Ahora bien, sucede que, a pesar de las ausencias, de rato en rato también se nos aparecieron varias especies no tan comunes, algunas de ellas suficientemente interesantes como para considerar que nos habían salvado la mañana. La primera fue un interesante Myiarchus que resultó ser el no tan común Atrapamoscas venezolano. También nos encontramos de nuevo con una pareja de Arucos. Luego hallamos un árbol rebosado de Cucaracheros chocorocoy, ave endémica de Venezuela y Colombia. Un último regalo que pudiera considerarse como el broche de oro fue un Rey Zamuro resplandeciente que se encontraba en la copa de un gran árbol, ave que con nuestra presencia se fue sintiendo intranquila y remolona hasta que decidió emprender el vuelo, lo cual dio oportunidad de tomarle unas buenas fotos mientras planeaba enmarcado en un cielo muy azul.

El ganado criollo descendiente de los ejemplares traídos por los españoles se reconoce por sus largos cachos curvados hacia arriba. Su adaptación a nuestras condiciones ambientales durante siglos lo hizo una raza muy resistente al medio (Foto de Eduardo López).

El ganado criollo descendiente de los ejemplares traídos por los españoles se reconoce por sus largos cachos curvados hacia arriba. Su adaptación a nuestras condiciones ambientales durante siglos lo hizo una raza muy resistente al medio (Foto de Eduardo López).

El paisaje que encontramos a nuestra llegada a Laguna Grande nos llenó de regocijo, edulcorando nuestra frustación por la relativa escasez circunstancial de aves (Foto de Eduardo López).

El paisaje que encontramos a nuestra llegada a Laguna Grande nos llenó de regocijo, edulcorando nuestra frustación por la relativa escasez circunstancial de aves (Foto de Eduardo López).

Este poco común Atrapamoscas de Venezuela (Myiarchus venezuelensis) sólo se encuentra al norte de nuestro país, así como en el noreste colombiano y en Tobago, siendo muy grato haberlo encontrado y visto desde tan cerca (Foto de Eduardo López).

Este poco común Atrapamoscas de Venezuela (Myiarchus venezuelensis) sólo se encuentra al norte de nuestro país, así como en el noreste colombiano y en Tobago, siendo muy grato haberlo encontrado y visto desde tan cerca (Foto de Eduardo López).

El Rey zamuro emprendió el vuelo, pero durante un rato dejó ver su apacible planeo al remontarse en espiral impulsado por las corrientes ascendentes de aire caliente (Foto de Eduardo López).

El Rey zamuro emprendió el vuelo, pero durante un rato dejó ver su apacible planeo al remontarse en espiral impulsado por las corrientes ascendentes de aire caliente (Foto de Eduardo López).

 

La próxima en verano

No nos cabe duda que fue una estadía excelente, llena de alternativas y novedades a cada momento, de vistas extraordinarias y de aves maravillosas dentro de un ambiente bucólico a más no poder, abarcando la lista final de aves observadas un total de 110 especies diferentes.

La experiencia de seguro la repetiremos, si bien varios de nosotros trataremos de hacerlo la próxima vez en verano para cotejar esta vivencia con la de un ambiente con mucho menos verdor que, en contrapartida, ofrece la posibilidad de avistar un número y variedad mayor de aves y de otros animales, gracias a la mayor visibilidad que proporciona la poca altura de las gramíneas en esa época y a la concentración de la fauna en las cercanías de los, para entonces, escasos bebederos de agua. Alicientes muy significativos serán las comprobadas comodidades de las instalaciones y la atención siempre amable y eficiente que caracteriza a todo el personal del Hato Piñero.

El Gavilán Tejé les dice: ¡Nos vemos en la ruta, pajareros! (Foto de Eduardo López).

El Gavilán Pitavenado les dice: ¡Nos vemos en la ruta, pajareros! (Foto de Eduardo López).

Comentarios agregados a este tema

  1. Mary de Ortiz escribió el 28 Agosto 2009 - 9:01

    Ah! amigo Eduardo, que reseña tan agradable e ilustrativa, muchas gracias!! valió la pena que nos hicieran esperar para que tomen sus fotitos…que bellas fotos de los dos fotógrafos fiebrudos: Eduardo y Lucrecia.

  2. Marina Lovera H. escribió el 28 Agosto 2009 - 10:46

    Gracias Eduardo! Que reseña tan marivaillosa de un paseo tan agradable.

    y las fotos …. ¡bueniiissssiiimas!!!!!

    Saludos,

    Marina

  3. Yolanda Capriles escribió el 28 Agosto 2009 - 11:07

    Gracias por tan maravillosas fotos y tan maravillosos recuerdos a travez de tu resena, elaborada con tanto carino y dedicacion profesional.

  4. zaida suárez escribió el 28 Agosto 2009 - 12:57

    Gracias Eduardo. Las fotos están espectaculares. Realmente Adriana, Fabio y yo disfrutamos el viaje. Vimos gran variedad de pájaros raros como el Nictibio. Valió la pena las levantadas tan mañaneras. De nuevo gracias por “la cola” que le diste a Adriana.
    Nos veremos en la próxima aventura.
    Que estés bien.
    Zaida

  5. Lucrecia Diaz escribió el 28 Agosto 2009 - 13:48

    Lucrecia Diaz escribió el 28 Agosto 2009 - 13:47

    Eduardo, mejor descripción del lugar y de los momentos vividos ahí, imposible!

    Solo me gustaria acotar que la gente que labora en el Hato, es muy atenta, gente sencilla, amable y cariñosa, estos hicieron nuestra estadia mejor aún de lo esperado!

    Gracias por esta maravillosa reseña, que me dió el grato placer de revivir esos recuerdos, como si aún estuvieramos alli!
    Que bien la pasamos no? esto hay que repetirlo! en verano vamos seguro!

    saludos desde Valencia!

    Lucrecia Díaz.

  6. José R. Marrufo escribió el 28 Agosto 2009 - 14:29

    ¡¡Qué increible Belleza!! Parece mentira que aún muchos Venezolanos no sepamos apreciar nuestras maravillas naturales, y algunos piensen que la Fauna es para destruirla con Armas o con Invasiones desordenadas en busca sólo de su bienestar personal y olviden los mandamientos de la Conservación del Ambiente, su Fauna y su Flora. Felicitaciones a Eduardo y a Lucrecia y a todo el grupo que estvo allí disfrutando de tanta belleza. Congratulaciones !!! José Ramón Marrufo.

  7. Beatriz Nouel escribió el 28 Agosto 2009 - 16:31

    Disfrute la reseña y recorde los bien que se pasa estando con Dittmar y Gertrudis.
    Inolvidable.

  8. Andrea!! escribió el 28 Agosto 2009 - 17:35

    Mama que lindas tus fotos, estoy orgullosa de ti.. te quiero mucho!!

  9. Maritza JIménez escribió el 28 Agosto 2009 - 21:03

    Hola Eduardo. Me parece excelente tu trabajo. Un verdadero reportaje gráfico, que nos permite recrear ese viaje paso a paso, acompañados de tu texto y tus imágenes, como si hubiéramos estado ahí. Felicitaciones.

  10. Jeannette Nouel escribió el 29 Agosto 2009 - 10:41

    Después de leer tu excelente narración del paseo y de disfrutar de tan buenas fotos, no me queda otra que lamentarme por no haber ido y de proponerme no perderme el próximo viaje a tan maravilloso rincón de nuestra patria que esperemos que dure por siempre.

  11. Lorenzo J. Calcaño Monagas escribió el 31 Agosto 2009 - 11:30

    Formidable como siempre amigo Eduardo. Que bueno que ya te estás anotando en las excursiones largas; espero que algún día nos acompañes a Marieta y a mi a las de gran “aliento”. Que bueno, tambien, que ya tienes cámara nueva (cuida el “gatillo” fotográfico). Congratulaciones, Lorenzo.

  12. Anita Paredes escribió el 31 Agosto 2009 - 18:17

    A todos los participantes de esta bellísima excursión y, en especial a los profesionales de la fotografía Lucrecia y Eduardo, les agradezco esta maravillosa recopilación de aves y paisajes en este hermoso hato venezolano!

    Cuiden sus cámaras para que nos sigan deleitando con esas fotografías!
    Felicidades, Anita

  13. Dorgelis Alcocer escribió el 01 Septiembre 2009 - 10:21

    Felicitaciones a Eduardo por el extraordinario reportaje, y a lo “pajareros” por haber disfrutado de la belleza del Hato Piñero.
    Saludos a todos,

    Dorgelis

  14. Lisette Hidalgo escribió el 01 Septiembre 2009 - 10:24

    Hola, tuve la oportunidad de estar en Hato Piñero y logré observar algunas de las especies que muestran en las fotografías, quizá todas y hasta más. Estar allí es una experiencia inolvidable y gratificante es ver que así como ustedes aún existen personas que luchan por conservar la flora, fauna y ambiente de nuestro planeta. Me encanta observar y conocer la vida de otras especies,es muy interesante.
    Me encantó su reportaje y las fotografías, de verdad los felicito…

  15. Nancy Nuñez escribió el 01 Septiembre 2009 - 10:55

    Felicitaciones a todos los que pudieron disfrutar de esa espectacular belleza que es Hato Piñero, y gracias a Eduardo por ese recuento maravilloso de la naturaleza y de su inmensa cantidad de aves espectaculares y esa maravillosa ilustración de las fotografías de Eduardo y Lucrecia, esperamos poder acompañarlos en la próxima oportunidad. Mi reconocimiento.Nancy Núñez

  16. Roberto Carletti escribió el 04 Septiembre 2009 - 10:52

    Eduardo, felicitaciones por tu extraordinaria narrativa. Leer tu escrito lo transporta a uno al lugar y le trae agradables recuerdos de un paseo realizado a Piñero hace un triempo ya. De las fotos ni hablar, felicitaciones a los fotógrafos.

    Saludos, Roberto

  17. Edwin Mora escribió el 04 Noviembre 2009 - 23:16

    ¡Todo lo que leí y lo que vi en este portal de la Sociedad Conservacionista Audubon de Venezuela es hermoso!
    Deseo ponerme en contacto con la señora Lucrecia Díaz Capriles para consultarle algo relativo al canto de un ave, el cual pude grabar y no sé de que pájaro se trata.
    Gracias.
    Edwin Mora

 

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